NICO CUMPLE ¡UNO!
Que los abuelos tenemos muy buena mano para casos como éste, todo el mundo lo sabe, además me viene que ni pintado.
Yo sabía que Nico en algún momento levantaría el índice, sólo había que ir preparando el terreno poco a poco y ¡así fue!
Decir los años que tienes es un gran logro para un bebé y si es el primero aún más, me parece a mí, así que me puse manos a la obra.
Desde que cumplió un añito, de vez en cuando, de tarde en tarde, apliqué la misma fórmula, como un juego más carente de sentido para él, aunque no me prestara casi ni atención, pero no importaba.
La fórmula consistía en hacerle la siguiente pregunta: - ¿Cuántos añitos tiene Nico?, y levantar el dedo índice al mismo tiempo que le decía: - ¡Uno!
De pronto, casi sin pensarlo, una tarde de domingo cuando nos encontrábamos todos juntos, le solté la pregunta, y ante el asombro general, Nico levantó la manita con su dedo índice hacia arriba por primera vez, y todo se llenó de aplausos y alegrías...
Desde entonces Nico no deja de convocarnos constantemente a la felicidad, levanta su dedo índice coronado por la más amplia de sus sonrisas, esperando, claro está, nuestro aplauso agradecido, y es que los abuelos -y las abuelas-, no cabe duda que en estos casos tenemos la mejor de las manos...
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